Agosto-Setiembre 2008
EN ESTA EDICIÓN
EDITORIAL
Puede sonar desalentador comenzar con esta frase, pero seguramente estaremos de
acuerdo: cada vez se lee menos y se escribe peor.
Pruebas de ello, son los errores ortográficos en la
televisión, la pérdida de espacios que ha sufrido
la lectura, el desgano de chicos y grandes, que preferimos
ver programas televisivos de escaso valor artístico y
cultural antes que leer un libro, o aún un
artículo de actualidad en una revista o un diario.
Los mayores tenemos consenso en que es preocupante la falta de
hábitos de lectura y cómo repercute en la
escritura de nuestros niños, pero no siempre damos el
ejemplo con nuestras acciones y actitudes. No es una buena estrategia
enviar a nuestros hijos a leer a su cuarto como una
obligación, mientras el resto de la familia se nuclea en
torno a un entretenido programa o a una animada conversación.
Leer y escribir son dos caras de la misma moneda. Un proceso requiere
del otro para su desarrollo pleno, y su aprendizaje no está
circunscripto exclusivamente a los primeros años escolares;
por el contrario, es permanente. Y es de fundamental importancia el
transmitir el valor y el placer de leer y de escribir, con todo lo que
significa.
Manifestación de esta preocupación general, se diseña para el año 2008 desde el Departamento de
Educación Privada, del Consejo de Educación Primaria, un Plan Nacional de Lectura,
para los colegios de todo el Uruguay.
Por otra parte, los docentes de Sol de julio nos planteamos al inicio de
este año, la necesidad de estimular y desarrollar la lectura
y escritura, remarcando la función social (y no solamente
escolar) de estos procesos. Así surgió la idea de
desarrollar un periódico escolar como proyecto de centro.
Nuestro periódico responde
entonces, a una realidad y una necesidad tanto a nivel del Centro
Educativo, como general de nuestra sociedad.
Su contenido surgió de las clases abiertas que llevamos a
cabo en la última semana de julio, participando
así los niños, familiares y docentes.
En esas instancias, antes, y después, los niños
debieron buscar información, comprenderla, seleccionarla,
etcétera; elaborar sus propios textos, trabajando en las
fases de preescritura, escritura y reescritura; realizar una
ilustración o seleccionar una imagen acorde a un texto;
pensar definiciones; llegar a acuerdos a nivel grupal, y tantos otros
procesos de inmenso valor para su aprendizaje y desarrollo.
Algunos trabajos fueron realizados en medios no
informáticos, por lo que su digitalización estuvo
a cargo del personal docente y administrador del sitio, preservando lo
trabajado por los niños y familias (ver por ejemplo,
"Palabras cruzadas"), siendo el contenido en su totalidad de su
autoría. En otros casos directamente se escaneó
el trabajo para dejarlo disponible en esta versión on-line.
Otros contenidos, como los artículos
periodísticos elaborados por 4º, 5º y
6º, fueron creados, digitados y diagramados por los propios
alumnos en el marco de IDEA. Se intervino a nivel docente simplemente
en el pasaje del formato original (archivos de OpenOffice Writer o
Scribus) al formato Web, debiendo hacer algunos ajustes para adaptar el
mismo a este medio y al estilo elegido para el periódico.
Las fotografías utilizadas en estos artículos
fueron o bien suministradas por el Colegio para que los alumnos
realizaran su elección (las referentes al edificio), o bien
elegidas y bajadas por ellos directamente de Internet en clase, como
parte de la tarea de creación de los trabajos. Respecto a
esto último el uso de dichas fotografías tiene
como único fin el complementar el trabajo de los
niños, estando todas ellas disponibles en forma
pública en Internet, agradeciendo a los respectivos autores
de las mismas. Al utilizar fotografías en que aparecieran
alumnos, se siguieron los mismos criterios del sitio de Sol de julio
respecto a mantener su privacidad.
Mucho falta todavía; muchas cosas quedaron “en el
tintero” de esta primera edición. Pero otras
tantas están aquí, para compartir, fruto del trabajo de nuestra
comunidad educativa.
A todos quienes lo hicieron posible: docentes, niños,
familias, y ahora también, lectores, nuestro más
cálido agradecimiento…
María Noel Asencio.
Alejandro Reyna.
Editores