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Los compañeros de 3ro. nos regalan una serie de cuentos realizados en grupo y escritos diréctamente en formato digital utilizando Open Office.
Los cuentos no tienen nombre, más allá de "Una historia fantástica", yendo del I al VI. ¿Te animas a inventarle uno a cada uno?
Había una vez una leyenda que no se sabe si es es verdad y dice así...
Un día una niña llamada Valentina (ella amaba el campo), entonces todos los días salía a jugar con su perro Pelusa. Un día su madre Mónica le dijo que tenían que ir a la tienda de antigüedades para comprar un anillo muy valioso.
Todas esas cosas eran muy aburridas para ella, pero de repente vio una caja de madera muy antigua y por curiosidad la abrió y adentro de ella había un bastón como una varita mágica. La quiso comprar y lo hizo .
Una mañana cargando su varita la sacudió y apareció un baúl. Dijo: “Mi madre está por llegar”. Sentándose sobre el baúl se metió adentro rápidamente y su madre abrió la puerta de su casa. Valentina susurró: “Quisiera entrar en la época donde mis padres se conocieron”, entonces Valentina abrió la tapa del baúl y dijo: “Bueno, voy a entrar a mi caaaaaaaa...” Valentina se sorprendió al ver que ese barrio no era el que ella vivía; nada era igual, ni siquiera su casa.
Tocó un timbre y la atendió una adolescente. Ese rostro le parecía muy familiar. ¿Era su madre? Se dio cuenta de que era su madre y saltó a abrazarla y le dijo: “¡Mamaaaaaá! la adolescente dijo: ¿ esto es una broma?. “Sí”, contestó Valentina y se fue corriendo hacia un restaurante.
Por fin llego al restaurante y vio a 3 ancianas. Ellas comentaban fuerte y claro : “hay que conseguir el baúl así salimos de esta época y regresamos al nuestro. Las ancianas salieron rápidamente del restaurante. Valentina la siguió y esperaron horas y horas hasta que llegó un camión.
Ellas saludaron y el conductor bajó y, “son 20 dólares", comentó. Una de las ancianas le pagó. Tenían el baúl, entonces Valentina dijo: “con permiso, pero... ¿me prestan el baúl para regresar a mi época?”. Las ancianas hicieron una ronda y susurraron: “hay que dejarla, es solo una niña pequeña que quiere volver a su época perooo, ¿ y si es sólo un engaño y quiere quedarse con el baúl?”. “Es sólo una niña. ¿Qué nos podría hacer?”.
Una de las ancianas se dio vuelta y le dijo a Valentina: “Claro que sí”. “Gracias", dijo Valentina; "quiero ir a mi tiempo"; y Valentina levantó la tapa del baúl...
La madre estaba ya por todo el campo gritando: “¡Vaaaaaleeeennntiiinnnnnaaaaaaaaa!”, Valentina dijo: “aquí estoy mami . La madre corrió y la abrazo... “¡Volviste!”
“Sí volví...”
Había una vez un perro que tenía superpoderes. Tenía súper velocidad, daba ladridos que aturdían a la gente, súper fuerza y rayos láser con los ojos. Pero por no usarlos se le fueron.
Un día, los dueños que se fueron de viaje a Japón, se habían olvidado del perro.
Entonces cuando el perro se dio cuenta, ya no estaba con sus dueños. El perro se acordó que no tenía superpoderes y se puso triste, cuando la familia se dio cuenta que no estaba el perro, lo fueron a buscar y cuando llegaron no estaba.
Los dueños buscaron y buscaron al perro pero no lo encontraron.
Se pusieron a mirar la tele en el canal 4 del informativo y vieron que al perro lo habían robado. El ladrón de los perros creía que tenía los poderes.
Cuando encontraron al ladrón, le estaba pegando al pobre perro, pero cuando se iban acercando vieron que era un muñeco al que le estaba pegando y el perro real estaba en un baúl que estaba al otro lado del ladrón. El niño chico fue despacito y lo salvó.
Cuando se lo llevó se fueron de viaje de nuevo a Japón, se divirtieron mucho. Al pasar el tiempo se fueron cambiando de país en país como Brasil ,España , Argentina y Canada.
Cuando los dueños se hicieron más viejitos, el perro aun estaba. No se hacía viejo.
Un día unos astronautas encontraron un perro. Una noche sintieron ladridos y fueron a ver lo que pasaba. Su sorpresa fue mayúscula. Al abrir la puerta encontraron un extraterrestre, el alienígena salió corriendo y desapareció.
Ellos pensaron que tenían un problema para resolver.
Al otro día subieron a su nave con su perro, y marcharon rumbo a la luna. Al llegar no vieron a este personaje, entonces lo empezaron a buscar y pensaron que se estaba escondiendo de ellos.
Pasó un día y no lo encontraban. Al otro día lo mismo. Se fueron a dormir y cuando despertaron el perro no estaba.
Lo fueron a buscar, caminaron mucho a la noche y encontraron al perro junto al extraterrestre. El extraterrestre lo había secuestrado. Le dijeron que lo suelte y no les contestó. Se lo repitieron pero nada, entonces lo obligaron a que lo suelte y tampoco les obedeció . Entonces se lo sacaron y se fueron con el perro.
El animal estaba muy asustado, tanto era el susto del indefenso animal que se olvidaron de agarrar al extraterrestre, entonces volvieron a buscarlo, pero no estaba en el lugar.
Al otro día lo fueron a buscar y lo encontraron. Lo intentaron atrapar. Corrieron mucho pero él era más rápido. Después de tanto correr lo atraparon, hablaron y se hicieron amigos. Se fueron para la nave y pasaron la noche allí.
Se fueron a la casa y el extraterrestre se quedó a vivir con ellos.
Había una vez un indígena que estaba persiguiendo a un mono en la selva y un perro le preguntó: ¿Por qué te persigue el indígena?
Y el mono contestó: “porque me robé unas bananas”.
A lo cual el perro le dijo: “ven, escóndete aquí”; y separando las ramas dejó que se escondiera.
En eso aparece corriendo el indígena, quien pregunta al perro: " ¿No viste pasar un mono?
El perro lo mira muy seriamente y le dice: “No; sólo vi pasar a un león con un mono en la boca".
El indígena sonrió y dijo: “Bien hecho, lo tenía merecido”; y se fue chiflando recontento.
El mono salió de su escondite y le agradeció al perro por haberlo ayudado.
El mono le dijo: “Me llamo Pepe ¿y tú?”. El perro le dijo: “Me llamo Juan; ¿viste?, se la creyó nomás”; y ambos empezaron a reirse.
En eso se escuchan ruidos tras ellos y aparece la cabeza de un león gigante que les dice: "Muchachos que hambre que tengo..."
“¿Querés bananas?”...
Un día un perro y un gato decidieron viajar al espacio al planeta Ulandia . Luego de viajar, cuando aterrizaron, vieron huevos de extraterrestre y de pronto una luz verde les
dijo: “corran, corran”. Los dos subieron a la nave y regresaron, pero el combustible se les iba a acabar. ¿En dónde habría más?. El gato dijo: “ya sé, en la luna hay”. Fueron a la luna y si había, pero poco. Igual pudieron regresar .
Un día en el pueblo indígena, dos niñas encontraron un mono muy juguetón. Viajaron con él hasta la China.
En el avión supieron el nombre del mono, ¡se llamaba Lolo!. Él les dijo, y sorprendieron a todo el avión.
A Lolo le gustaba jugar cartas, al ajedrez y andar en monociclo, no le gustaba dormir. Su monociclo era rojo, con una rueda muy grande. Le gustaba hacer trucos en él. Un día se le ocurrió ir al circo y le ofrecieron trabajar allí; y el aceptó la propuesta. Lolo se puso a practicar con las gemelas Lorena y Florencia, sus dueñas.
Cuando Lolo empezó su trabajo Lorena y Florencia lo fueron a ver al circo llamado ''Una Historia Fantástica'', como se llama este cuento, claro.
Lolo quiso presentar su pirueta de ''volamiento''
Cuando quiso volar, se cayó. ¡¡¡Aaaaaaahhhh!!!, se escuchó.
A Lorena le dio un ataque de caspas, y a Florencia le vino varicela de verlo ahí, porque ellas no querían. La gente del circo empezó a llorar, y la ''Llorona'' del Parque Rivera también. La gente se asustó mucho y salió corriendo.
Lolo estaba muy asustado pero quería volver a intentar. Y lo logró
Florencia y Lorena estaban enojadas; pero igual lo querían ver porque lo querían mucho. Y fueron muy felices por siempre y Lolo pudo hacer piruetas con su monociclo ya que la pirueta difícil le salió.