Nuestra Historia
- 1984

Nace el Jardín de Infantes
A instancias de la Maestra Irma Frachia, con diez alumnos y dos educadoras: Irma, ya mencionada, y María Cristina Rodríguez, nace el Jardín de Infantes "Sol de Julio".
Con los años el pequeño Jardín va transformándose, creciendo en alumnado, en docentes, y también en edificio y superficie.
- 2001

Comienza Tiempo Completo
En 2001, se incorpora la propuesta de Tiempo Completo con actividades extracurriculares.
- 2003

Inauguración de Primaria
Sin dudas, la transformación más importante es cuando se incorpora Primer Año de Educación Primaria: el "Jardín" ya es un Colegio.
- 2008

Primeros egresados de Primaria
En 2008 se completa dicho ciclo, con Sexto Año, egresando la primera generación: 18 alumnos que nos representarán y enorgullecerán el año siguiente en instituciones de educación media.
- 2019

Inauguración de Secundaria
En 2019, seguimos ampliando la propuesta y se incorpora el Ciclo Básico de Educación Secundaria.
Pero… ¿por qué “Sol de Julio”?
Una casa, un nuevo comienzo
En 1975, la pareja formada por Irma Frachia y Juan Pedro Asencio se mudó a la casa que, años después, daría lugar a nuestro Colegio. Allí vivían la mamá de Irma, Rufina Borderre, y uno de sus hermanos, Beltrán.
Los recién llegados se abocaron de inmediato a las refacciones que la casa necesitaba. Quienes hemos emprendido alguna vez esa tarea sabemos cuánto esfuerzo exige y cómo absorbe nuestra atención. En este caso, el proceso logró distraer a Irma de un deseo que la desvelaba: ser madre, contra el reloj que no perdona... Y parece que soltar un poco funciona, porque a los dos meses de mudarse comenzaron los malestares que Rufina, madre de ocho hijos, identificó enseguida: Irma estaba embarazada.
Ahí llego yo, quien les escribe…
Un tiempo después concluyeron las obras y mi madre, adepta a lo literario, quiso bautizar la casa.
Un nombre con historia
"María Noel" parecía la primera opción, pero ella prefería una metáfora. Lo conversó con la abuela Rufina y le propuso "Sol de invierno", en honor a ese "sol" que había llegado un día de julio, a sus 39 años, cuando las esperanzas ya se agotaban. "Sol de invierno es muy triste —dijo la abuela—, ¿por qué no 'Sol de julio'?". A mamá le encantó y así quedó. Años más tarde, cuando fundó su Jardín de Infantes y necesitó ponerle un nombre, no hubo que buscar ningún otro.
El Jardín creció, llevando siempre en alto los valores que hicieron, desde el primer día, algo diferente de "Sol de Julio".
Mamá siempre dice que en ese nombre, están su hija y su madre. Yo digo que estamos las tres…
Una expresión de identidad
Es un nombre original, hasta un poco extraño para un colegio, pero pleno de sentido. Lo es en sí mismo, porque en las épocas más frías, también, aunque escondido, el sol está; y por la historia que encierra: de amor y de trabajo.
Con esa misma entrega y dedicación construimos nuestro Colegio: la concreción de un sueño personal que espero responda también a los anhelos de quienes nos acompañan día a día.
Podrán decir que es un nombre extraño, que es original, que es inusual… Para nosotros "Sol de Julio" es… una expresión de identidad.
40 años de Sol de Julio
Desde aquel primer jardín hasta el colegio que somos hoy, muchas personas han sido parte de este camino. Te invitamos a recorrer nuestra historia en este video conmemorativo.

